El
HACCP es un sistema cuyo enfoque es garantizar la seguridad de
los alimentos a través de la identificación de las
partes del proceso en las cuales existe la posibilidad de que
surjan desviaciones que pudieran afectar la inocuidad del mismo.
Basado en 7 principios fundamentales, el HACCP busca prevenir
en vez de corregir, lo cual se traduce en un beneficio económico
para la organización, a través de la disminución
de devoluciones y pérdida de clientes por producto de mala
calidad. Otros de sus beneficios son que permite la estandarización
de algunos procesos y disminución de costos de inspecciones
finales / destructivas y disminuye todas aquellas quejas originadas
por problemas relativos a la salud.
Actualmente es un requisito obligatorio para algunas ramas de
la industria alimenticia que buscan exportar a los E.U.A, como
: mariscos y pescado (obligatorio a partir de 1997), carnes y
aves (obligatorio a partir de 1998) y recientemente se emitió
una directriz para jugos de frutas y vegetales (vigente a partir
de enero 2002 / 21 CFR 120 21.01.03).
A partir de 1993, fue incluído también en las directrices
de la comunidad europea hygiene rules EC 93/43/EWG y a partir
de 1998 alemania integró el concepto a sus regulaciones
oficiales
(hygiene verordnung ) lebensmittel hygiene regulations.
El
sistema HACCP es compatible con el sistema basado en la normativa
ISO 9000, ya que ambos pueden operar
de manera simultanea y complementaria, incrementando la rentabilidad
de su organización y controlando de manera integral la
calidad e inocuidad.